5 jun. 2010

La ciclét, un blog con paciencia de bicicleta

Puede que a mi abuelo le hayan gustado mucho las bicicletas, y puede también que al abuelo de  Fran le hayan gustado mucho también las bicicletas...pero... es dificil que hayan podido intercambiar palabras acerca del porque les gustaban tanto las bicicletas sin nunca haber pedaleado niuna cuadra juntos.

pues, la red, haay la interné (como decía mi abuelo a los 17)
nos vamos pedaleando por la net pensando que quiza en algun momento, de invisibles que somos pasaremos a oirnos las cadenas desengrasadas y los sillines chirriantes...

luz, camara pedal se adhiere al manifiesto  principalmente en su ultimo punto

a continuacion, el:

Manifiesto de      La Ciclét
  1. Toda bicicleta merece una segunda oportunidad (y una tercera y una cuarta también).
  2. No existe la bicicleta “obsoleta”.
  3. No existe la “bici mala”. Malo es el dengue y el neofascismo encubierto.
  4. No se debe criticar a las “bicicletas pesadas”, sino buscar su razón de ser.
  5. La Ciclét (en adelante “L.C.”) apoya el uso de flecos y asiento banana.
  6. L.C. considera que girar el manubrio de carrera hacia el cielo, es un sublime acto de rebeldía y autodeterminación.
  7. Las bicicletas no tienen la culpa de lo que les hacen los supermercados (e inescrupulosos en general).
  8. Las bicicletas no tienen la culpa de que les agreguen un motor.
  9. Los chinos no tienen la culpa de las faltas de respeto hacia las bicicletas de su mismo origen.
  10. Las bicicletas no desean tener frenos de plástico.
  11. No a las ciclovías. La Ciclét lucha por la erradicación TOTAL del transporte automotor.
  12. L.C. considera que los pueblos chino y holandés (por citar dos ejemplos) se encuentran en un estadio evolutivo superior.
  13. L.C. condena el trabajo esclavo y/o infantil en todas sus formas.
  14. L.C. considera víctimas de la esclavitud y la homogeneización globalizante a los velocípedos sojuzgadas por los sistemas de bicicletas semipúblicas del mundo.
  15. L.C. respeta a las bicicletas brasileras con el aro en el medio del cuadro, pero duda de las intenciones de sus fabricantes.
  16. Toda tarea del ser humano puede ser realizada sobre una bicicleta (siempre que se le practiquen las adecuaciones pertinentes).
  17. L.C. no discrimina a triciclos, tándems, monopatines, u otras formas de vehículos de ruedas y tracción humana.
  18. L.C. no considera a las motos como familiares de las bicicletas.
  19. Los ladrones de bicicletas no son unos inadaptados sociales, sólo pertenecen a un paradigma diferente, todavía incomprensible por nosotros (demasiado impregnados por el capitalismo salvaje).
  20. Ninguna bicicleta es esencialmente “de policía”, eso es cosa del hombre.
  21. Ninguna bicicleta es esencialmente “de competición”, eso también es cosa del hombre.
  22. Ningún humano es capaz de adivinar el nombre de su bicicleta (y en el caso de que algún afortunado llegase a oírlo, sería incapaz de pronunciarlo correctamente). Por eso, los humanos deben referirse a su rodado utilizando el nombre de “bicicleta”, “bici”, “biciclo”, “rodado de tracción humana” o “velocípedo”, y jamás con un nombre humano o símil canino.
  23. Las bicicletas no poseen vida, mucho menos sentimientos o percepción alguna de la realidad material, pero si memoria y paciencia.
  24. L.C. considera a la bicicleta y al tren “transportes amigos”. El subte también podría serlo, pero los patrones y políticos se oponen a eso más fuertemente que a la personería gremial de los trabajadores.
  25. L.C. considera a los rodados de tracción humana “medios de transporte de expansión de la precepción”, por eso no se opone a la conducción de bicicletas bajo los efectos de drogas sociales y/o chamánicas (pero sugiere enfáticamente que esta actividad sea desarrollada responsable y respetuosamente, teniendo en cuenta la importancia de la vida e integridad física de los demás ciclistas y seres en general).
  26. Para L.C. no existe el ciclista “pajarraco”.
  27. L.C. duda de la vigencia del presente manifiesto.

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